Elogios a Xalbador

03/09/2019 - 13/10/2019

El objetivo de esta exposición, además de recordar la figura de Ferdinand Aire Etxart, Xalbador, es la de mostrar su trayectoria vital a través de imágenes.

Mediante las fotografías nos acercaremos al universo de Xalbador, y para ello, la exposición abarca varios campos. La primera sección muestra imágenes de su familia, amigos y de su entorno. La segunda, se centra en el mundo del bersolarismo, y Xalbador aparece sólo o acompañado, de plaza en plaza o participando en distintos campeonatos. La tercera sección está dedicada al homenaje que se le organizó el 7 de noviembre de 1976 en su pueblo natal “Goresmenak Xalbadorri (Elogios a Xalbador)”, y de ahí recibe el título, precisamente, esta exposición.

Como era habitual, el apodo Xalbador, le viene de su caserío. Nació en Urepel en 1920, y, ahí mismo falleció en 1976, después de sentirse indispuesto en el acto organizado en su honor. Su casa natal le dio vida y nombre.

También conocido como el pastor de Urepel, ni que decir tiene que surgió en un ambiente plenamente euskaldun, y que de ahí le venía la afición al bersolarismo. Cantó su primer bertso a los 16 años, en respuesta a los que cantaban en una posada. Pero, al parecer, la desvergüenza de aquel muchacho mocoso les pareció mal: “arremetieron contra mí, como perros”.

En tiempos en que se estaba fortaleciendo el bersolarismo, Xalbador, creció al lado de figuras como Basarri y Uztapide, teniendo como fiel compañero a su amigo Mattin. Esta pareja participó en numerosas actuaciones en todo el País Vasco, fortaleciendo el bersolarismo en Iparralde y dándolo a conocer por todo el país.

En último término, los bertsos de Xalbador han sido modélicos por muchas razones: por la habilidad para elegir las palabras, por su lirismo, por su pericia a la hora de tratar los temas tanto universales como los sentimientos, o por su capacidad para crear metáforas.

A esto hay que añadir su aportación con la publicación de varios libros: Ezin bertzean, Herri gogoan y Odolaren mintzoa, esta última se considera una obra cumbre.  

Resumiendo, los visitantes se podrán acercar a la figura de Xalbador a través de las fotografías y demás elementos documentales.