Terra
29/09/2026 - 01/11/2026
La primera vez que estuve en Ogella me maravilló el sonido de los cantos rodados al llegar la ola, causando un revuelo casi musical al retirarse. Las formas y acomodos de las piedras y las rocas, como presencias silenciosas testigos del tiempo. Los ritmos y las texturas de las láminas del flysch, sorpresa que asoma al bajar la marea. Después he vuelto muchas veces, desde allí contemplo el infinito, lo eterno de un vaivén que se repite desde el principio de los tiempos. La marea que sube y baja, implacable, cuatro veces al día, cada día; el oleaje perenne que sube y al bajar rasga los guijarros como un lengüetazo.
Frente a la grandeza de este océano, Ogella cobra especial significado en la intimidad de mi historia: quiero pensar que es el sitio al que bajaría mi bisabuela Flora, de Bedarona, en alguna excursión buscando el mar. Ese mar que la llevaría recién casada a Idaho, y que la traería de vuelta para recomenzar con su marido y sus tres hijos una vida en Lekeitio.
Este mismo mar en el que jugó mi madre de niña y que luego le llevó, junto con su familia, a México, exiliados por el golpe de estado franquista. El océano que cruzó mi aititia, el Capitán José Ordorika, para llevar su misión histórica de servicio a la República.
Yo conozco el otro lado del mar, allí nací, en México, pero al situarme en Ogella, puedo introyectar mi historia desde esta latitud, puedo ver el hilo que me trae hasta hoy, aquí. El eslabón de las olas que nos han llevado y traído. Desde aquí y desde allí, se formó, para mí, el concepto de mi doble nacionalidad, mexiko-lekitxarrak, tan fuerte una como la otra. Hoy me entiendo hija de estas dos latitudes, de estas dos costas; entiendo que lo mexicano se entreteje con lo vasco, y ambas las llevo en el alma.
Terra pretende ser una experiencia de los sentidos y provocar una reflexión íntima y silenciosa; escuchar el oleaje perenne que sube y al bajar parece rasgar los cantos rodados, las formas y acomodos de las piedras y las rocas, los ritmos y texturas del flysch y las huellas del cielo que se imprimen sobre los diferentes cuerpos de agua. La palabra de Miren Agur Meabe acompaña a las fotografías, fragmentos relacionados con el mar, de manera que se crea un lenguaje común entre poesía e imagen al tiempo que se trenza un estado de ánimo en el visitante.
MAITE SAAVEDRA ORDORIKA
Ciudad de México, 1963.
Hija de madre lekitxarra, vive entre Madrid y su ciudad natal.
Licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana, con un Diplomado en Fotografía Profesional en el Claustro de Sor Juana, Ciudad de México. Estudios en Santa Fe Workshops, Nuevo México, Estados Unidos de Norteamérica.
Como fotógrafa ha trabajado principalmente en el área editorial, el retrato, la fotografía de archivo y la arquitectura. Ha hecho colaboraciones con la Universidad
Nacional Autónoma de México, la Universidad Metropolitana, el Instituto Nacional
de Bellas Artes, el Banco de México, la editorial Tecolote, INICO España, entre otras.
En el campo de la comunicación se ha desarrollado en televisión nacional e
internacional, con noticias y documental, difusión cultural, comunicación
institucional y mercadotecnia.
Exposiciones colectivas e individuales en México, Euskadi y Cuba.
Su trabajo personal gira en torno a la abstracción y el color.
https://photomuseum.es/index.php/fr/exposition-actuelle#sigProIdbc2352c8ef





